Con una capacidad generosa de 530 ml, son los vasos en cristal ideales para bebidas que requieren mucho hielo, batidos, refrescos o incluso para disfrutar de una cerveza, forma sutilmente acampanada hacia la base, lo que le otorga una estabilidad excelente y una estética minimalista que se adapta a cualquier mesa, desde una cena formal hasta un almuerzo casual.