Un cuadro abstracto de gran escala que funciona como punto focal imponente, aportando personalidad, carácter y estilo refinado a salones, pasillos principales o comedores. Presenta trazos y divisiones de líneas limpias en relieve sobre un fondo impecable en tono blanco, ideal para decoraciones contemporáneas, nórdicas o minimalistas. Técnica mixta y materiales de alta calidad: elaborado sobre un bastidor firme de madera de pino y lienzo de poliéster, con detalles en poliestireno, intervenido con pintura acrílica y pintado con óleo de alta calidad. Mide 120 cm de alto x 200 cm de largo, proporcionando una cobertura de pared espectacular en formato horizontal o vertical.